JAVIER DOMENECH

 

TRAYECTORIA

GRANADA 1981

El trabajo de Javier Domenech se basa principalmente en crear de una forma autobiográfica, con escenas y situaciones cercanas a su experiencia personal, donde personajes anónimos, paisajes y naturalezas muertas se entrelazan generarando un diálogo simbólico.

Su implicación con la pintura es social.

-¨Intento adentrarme en los miedos del ser humano, la soledad, la confusión, la tristeza, la tragedia¨-. 

Su intención de reflejar la soledad y la melancolía de una forma un tanto angustiosa tiene la finalidad de dejar patente lo sólo y perdido que está el hombre en el mundo que le rodea. Cada obra cuenta una historia de la que cada uno puede sacar su propio argumento, hay tantas historias posibles como espectadores que las observan».

Su trabajo actual explora el dibujo, la instalación y la intervención paisajística desde una perspectiva relacional, buscando activar vínculos entre el arte, el espacio y las personas.

 

 

Otro ámbito de su trabajo es el diseño. Varias de sus intervenciones en este campo fueron la creación de escenografías y estampados para la diseñadora de moda Beatriz Peñalver en dos ediciones de la Mercedes Fashion Week Madrid, y el diseño de la señalética covid para el monumento de la Alhambra en Granada.

Compagina su práctica artística con la gestión cultural. En este ámbito, destaca como creador y director de TRÓPICA, el primer festival de arte público celebrado en la provincia de Granada, con sede en Almuñécar. Del que se celebrará la segunda edición en este 2025.

Javier ha desarrollado su carrera artística durante más de 15 años, combinando la creación plástica con el diseño y la gestión cultural. Ha expuesto en ciudades como Granada, Jaén, Alicante, Madrid, Barcelona o Muscat (Omán)

obra

REFUGIO 

La obra de Javier Domenech reflexiona sobre la fragilidad del hogar y la tensión entre lo que protege y lo que amenaza. A través de elementos como la casa y la roca, plantea una poética visual en la que el refugio se vuelve inestable, enfrentado a su propia materia de origen. Sus composiciones revelan un mundo en el que el hogar deja de ser garantía de resguardo para convertirse en campo de resistencia frente a la pérdida. A través de esgrafiados sobre melamina —una técnica precisa y contenida— su trabajo entrelaza experiencia personal, mito e historia para hablar de memoria, vulnerabilidad y resiliencia, revelando cómo habitamos un mundo en constante transformación