REFUGIO
JAVIER DOMENECH
Entre el mito, la historia y la experiencia personal, esta muestra habita una paradoja esencial: aquello que nos protege y a la vez nos despoja.
Durante mi estancia en Florida, me enfrenté a una realidad que muchas veces olvidamos: la tierra, ese suelo que creemos firme y eterno, también puede moverse, ceder, desaparecer. En esta región, los deslizamientos de tierra —a menudo silenciosos y súbitos— han destruido hogares. Ver como una casa puede desaparecer en cuestión de minutos bajo el peso de la misma tierra que un día la sostuvo, me llevó a pensar en lo frágil que es todo lo que damos por sentado. Nos aferramos a lo material, construimos sobre lo que creemos seguro, pero la naturaleza nos recuerda constantemente que nada está garantizado.
«Refugio» explora los espacios que construimos para ampararnos —física, simbólica y emocionalmente— a pesar de saber que son frágiles, temporales y vulnerables.
La casa aparece aquí al borde de su disolución. Una roca —densa, inevitable— irrumpe como presencia dominante. La imagen es contundente: lo que una vez fue resguardo se ve amenazado por su propio origen.
La casa, entendida como hogar, como territorio de pertenencia, de memoria e identidad, se enfrenta paradójicamente a la roca, su principio material y ancestral. La roca, que alguna vez fue primer refugio, vuelve transformada en amenaza. Esta transformación nos habla del paso del tiempo, del desgaste, de la evolución y del eterno retorno.
La roca ha sido, desde los inicios de la humanidad, materia fundacional. Las primeras viviendas intencionales fueron, más que construcciones, adaptaciones simbióticas al paisaje: hendiduras, cuevas, piedras dispuestas como refugio. Hoy, esa misma piedra se alza como símbolo de lo inamovible, de lo que destruye, de lo que irrumpe y redefine.
¿Qué sucede cuando el refugio se derrumba? El hogar destrozado deja de ser abrigo. Se vuelve ruina. La pérdida de seguridad, de identidad y de sentido de pertenencia se hace presente como parte de una narrativa más amplia: la de nuestra condición contemporánea. Una condición marcada por crisis —sociales, ecológicas, existenciales— que nos obliga a replantear cómo y con qué materiales seguimos construyendo.
“No hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.”
—Albert Camus
La figura de Sísifo en la mitología griega —condenado a empujar eternamente una roca cuesta arriba, solo para verla rodar de nuevo hacia abajo— se convierte en metáfora persistente de nuestra necesidad de reconstruir, incluso sabiendo que todo puede caer. Cada uno de nosotros carga su propia roca. Cada uno reconstruye su casa, sabiendo que quizá vuelva a derrumbarse.
Pero esta muestra no es solo una elegía, es también un acto de afirmación, porque pese a todo, seguimos buscando refugio. Seguimos habitando la esperanza en medio del escombro. Como Sísifo, seguimos empujando, porque incluso en la ruina, la necesidad de hogar persiste.
La exposición reúne obras que dialogan con esa tensión fundamental: entre protección y pérdida, entre arraigo y desarraigo. No ofrece respuestas cerradas. Propone, en cambio, una pregunta esencial:
¿Cómo habitamos el mundo sabiendo que todo lo que construimos puede caer?
Epílogo: Piedras que perduran.
A lo largo de la historia, muchas culturas han atribuido un carácter sagrado a las rocas. Estas piedras, cargadas de significados espirituales, energéticos o rituales, han sido veneradas como testigos fundacionales, como portales al misterio, como emblemas de lo que permanece.
Desde los menhires celtas hasta las piedras ceremoniales andinas, las rocas sagradas han encarnado lo inmutable en un mundo en constante cambio. Aquí, reaparecen no solo como amenaza o peso, sino también como vínculo con lo ancestral, como memoria mineral que nos recuerda que el refugio también puede ser lo que queda.
Javier Domenech
OBRAs
1.
Esgrafiado sobre melamina
50×40 cm
2.
Esgrafiado sobre melamina
50×40 cm
VENDIDA
3.
Esgrafiado sobre melamina
50×40 cm
VENDIDA
4.
Esgrafiado sobre melamina
40 x 30 cm
VENDIDA
5.
Esgrafiado sobre melamina
40 x 30 cm
VENDIDA
6. Tríptico
Esgrafiado sobre melamina
100×210 cm
9.
Instalación site specific
Papel 160 gr.
500 x 500cm
7.
Mueble y piedra natural pintada
8.
Instalación site specific
Papel 160 gr.
500 x 200cm








