rosa cano

 

BIOGRAFÍA

GRANADA 1997

Es una artista visual especializada en pintura, ilustración y técnicas gráficas, cuya obra se caracteriza por una profunda conexión con el paisaje, así como por la representación de retratos, bodegones y escenas de la vida cotidiana. Su práctica del plein air, junto a esta atención a lo íntimo y lo cercano, ha marcado gran parte de su lenguaje plástico. Creció en un entorno familiar vinculado al arte, lo que favoreció su temprana inclinación hacia el dibujo y la pintura. Su formación inicial comenzó junto al pintor Juan García Pedraza, quien influyó en su acercamiento a la pintura del natural.

En 2015 ingresó en la Facultad de Bellas Artes Alonso Cano de la Universidad de Granada, donde se graduó en 2020, realizando durante este periodo una estancia Erasmus en la Academia de Florencia. Posteriormente completó su formación con el Máster en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato (2022) y el Máster en Dibujo, Ilustración y Cómic (2024). En 2021 finalizó el Ciclo Superior en Grabado y Técnicas de Estampación en la Escuela de Arte de Granada, donde fue distinguida con el Premio Extraordinario de la Junta de Andalucía.

 

Su trayectoria ha sido reconocida con diversos premios y becas. En 2025 obtuvo el Primer Premio en el concurso En las choperas de Lorca (Granada);  una beca para el Curso Superior de Pintura de la Fundación Santa María de Albarracín (Teruel); y participó en la residencia artística Resistdencias (Mallorca).

Anteriormente, recibió el Premio Local en el Concurso de Pintura Rápida Caja Rural de Granada (2024); la Tercera Medalla en el Curso de Pintores Pensionados de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce (Segovia, 2023); y el Primer Premio en el Taller de Paisajismo de Scarpia (Córdoba, 2022). Asimismo, ha sido reconocida en distintos certámenes de pintura rápida celebrados en varias localidades andaluzas.

Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en distintas ciudades de España y en el extranjero. En 2025 presentó la exposición individual A la vega en la galería La Escondida. Entre las muestras colectivas, destacan el certamen de jóvenes artistas en el MUREC, Museo de Arte Realista de Almería (2025); Porvenir en Espacio 75 (Madrid, 2025); y Post-it en Espacio Cero Galería (Huelva, 2025). Su práctica artística combina técnicas tradicionales con una sensibilidad contemporánea, partiendo siempre de la observación directa del entorno, donde el gesto, la luz y la atmósfera adquieren un papel protagonista.

EL PLACER DE MIRAR

LA PINTURA PLAIN AIR DE ROSA CANO

Rosa Cano Delgado (Granada, 1997) es una pintora que ha encontrado en la pintura al aire libre no solo una técnica, sino una forma de vivir el arte. Su obra nace de una necesidad vital: salir del estudio, mirar largo rato, sentir, y traducir en color la luz cambiante del entorno. Como los grandes pintores de exteriores del siglo XIX, Rosa reivindica la importancia de exponerse al sol, al viento y a la verdad del paisaje.

Su lugar predilecto es la Vega de Granada: un territorio fértil de horizontes abiertos que recorre con su caballete a cuestas, deteniéndose en los márgenes del paisaje como quien escucha una historia antigua que aún resuena entre los álamos, los surcos de tierra y los reflejos del agua. No pinta lo que ve, sino lo que siente al ver. Cada pincelada —suelta, vibrante y expresiva— capta el pulso efímero del instante, interpretando el paisaje más que reproduciéndolo.

 

“Si me pregunto por qué pinto, creo que la respuesta más honesta sería que encuentro placer en mirar las cosas. Algunas me conmueven, producen en mí una emoción que se recrea en las formas, luces y colores que soy capaz de apreciar”, confiesa la artista. Para ella, el oficio del pintor consiste en estar abierto a percibir esa belleza y devolverla a la materia con los pocos instrumentos que la pintura requiere.

Pintar del natural no es solo una elección, sino una necesidad. La rapidez con la que cambia la luz, las interrupciones del clima o del entorno afectan inevitablemente al resultado final, y Rosa se interesa por esa dimensión viva del cuadro, atravesado por el tiempo y el lugar. Pintar al natural es también una forma de estar presente, de convivir con el territorio, de rendir homenaje a la belleza sutil de lo real.